Te quedaste quieto, en el lugar de siempre, con las mismas personas y probablemente con los mismos temas de conversación.
Increíble. Te miré de reojo disimulando para que no pensaras que estaba muy dolida. Tú te reias, igual que siempre de alguna bobada que habria dicho cualquiera de tus amigos.
Parecía que no eras el mismo de ayer, el mismo que me dijo que no me queria que se habia aburrido de mi, tampoco eras el mismo que hace dos dias dijo que ahora que estaba conmigo ya ni se imaginaba estar un minuto sin mi.
Me miraste, te mire, y volviste la cabeza integrandote de nuevo en la conversación. En mis ojos las lagrimas se morian por deslizarse por mi cara como si fuera un tobogán pero no, no las deje salir, estaban castigadas sin ti.
De repente, se te acerca esa que tanto se supone que odiabas, la que te caia tal mal, y la plantas un beso de esos que cortan la respiración, te agarra tonteais y de vez en cuando ella me mira con cara “ te jodes” y luego te sonrie te acaricia la espalda y me vuelve a sonreir.
Me quedo callada aparentemente tranquila y esbozo una sonrisa tan casi tan falsa como las veces que me dijiste que me querias.
Me levanto despacio pero no me coloco en el sitio en el que menos se me vea, no me coloco en el extremo justo para pasar a tu lado. A menos de dos metros digo en un tono por encima de lo normal “ menos mal que lo hemos dejado si se llega a enterar de que le puse los cuernos”, mis amigas se rieron y yo no iba a ser menos. Nos sentamos en un banco justo en frente de ti, de tu grupo y de esa zorra.
Tenias la cara palida la sonrisa forzada y la vena del cuello hinchada. Me senti como en mi vida.
Cojiste de la cintura a tu nueva amiguita y te la comiste delante de todos tus amigotes así a lo basto, la metiste mano delante de todos pero como ella es asi de guarra, se dejo.
Mis amigas poniendote a parir, tus amigos alucinando contigo y yo mordiendome la lengua, para envenenarme. Saque un cigarro, me levante y me acerque a pediros fuego, os dejasteis de magrear y ambos me mirasteis con cara de asco, pero nada comparado con el asco que os tengo yo. Me fui de nuevo al banco toda digna cuando tu amiguita me llamo puta. Me doy la vuelta, se levantan mis amigas y la valiente de ella se esconde detrás de ti como una niña de 3 años.
Y digo “ tienes algun problema bonita” y me saltas tu “ no la hables asi” y mis amigas te dicen “la hablamos como te da la gana.” Y la niña bonita se asoma un poquito por encima de tus hombros y nos dice mirandonos mal “dejalas si esque las putas se creen que son importantes”.
Y digo yo “se cree el ladron que todos son de su condicion, para puta tu” y ya se envalentono la niña sale de su escondite y me dice: “todavía te llevas una ostia “ y la digo “ui mira como tiemblo” Después de un momento de silencio mas que tenso la miro te miro y acabo diciendo “ vale tia tu ganas te le mereces, estoy totalmente de acuerdo, sed felices”. Me di la vuelta camine serena mientras le pegaba un martillazo a mi corazón.


No hay comentarios:
Publicar un comentario